Friday, September 16, 2005

Uno de mis problemas en clase, es que mis alumnos intervienen casi nada.
Tal vez mi preocupación…..obedezca a un cierto temor culpable, de padecer la deformación histórica, y aquel extremo escepticismo hoy busco tornar en abrumadora curiosidad.

Mi preocupación tiene que ver con la curiosidad. La mayoría de mis alumnos obtuvieron buen puntaje en la prueba de admisión universitaria (PSU)!!

Las clases de Derecho de los primeros años introducen fuertemente al mapa conceptual de la disciplina, por ello se vuelve áspera e implacable para un adolescente que en su opción por lo “social” o lo “humanista” tradujo su interés al rápido estudio de normas positivas……sociales, económicas, administrativas, etc. Desde la norma se extractan los conceptos fundamentales de las ramas pilares de la arquitectura conceptual: derecho civil, público, constitucional.

Aún en el Chile del siglo XXI, nadie cuestiona que los programas de estudio del Derecho, sea en un 90% comprender y memorizar algunos conceptos fundamentales y normas de diverso rango.

Tal vez si no hubiese estudiado en Dictadura, que me enseñó abrigar el sentimiento que nuestras normas, en gran medida eran una “parodia”, que debía memorizar solo para aprobar exámenes, pues sólo existían para ser quebrantadas.
No era fácil.
Un permanente y ‘azufrado’ escepticismo impregnó su perfume en nuestras aulas durante dos décadas.

Me detengo para preguntar si entienden….silencio. Pido me expliquen que escucharon, ….y silencio nuevamente. Algunos tornan los ojos hacia abajo, miran sus cuadernos y silencio. Y sólo a veces, alguno más osado toma la palabra, no para preguntar sino para opinar de lleno, acerca de lo mal que ve nuestra sociedad. A eso no cabe controversia, pues sea siempre bienvenida la rebeldía juvenil, alguna más fructífera, otras más retóricas.

Sunday, August 21, 2005

He vivido en seis ciudades de mi Chile, haciendo amistades duraderas. En Iquique esto comenzó a ser más sólido, cuando formamos el movimiento Atina Chile.
Conversando con Isabel, cofundadora e igualmente no-iquiqueña, -la “colonia más numerosa” de esta ciudad-, nos encontramos en lo que podría haber sido una espesa discusión disfrutando de un poema que ella sensiblemente paladeó de inmediato.
Ambas hemos declarado compromisos de largo plazo, que nos unen. Nuestro compromiso se inició -junto a Fernando, Julio, Mabel, Eduardo y Gloria – porque nos duele la educación, tanto secundaria como superior, que reciben hoy día nuestros jóvenes, que no es apta, ni de calidad, para competir en el mundo global, no obstante las inversiones que allí se hacen. Por ello, nuestra conversación era en torno a diseñar y generar estrategias, como ciudadanas libres y comprometidas que formen conciencia al respecto para tomar acciones. En nuestras reuniones semanales las decisiones siendo meramente tácticas, nos han ido abriendo nuevos caminos.
Así en el amor, como en la política.
Así en mantener la paz, como en el desarrollo de la guerra.
Así cuando los compromisos existenciales son compartidos, las tácticas son discusiones vitalizantes.
Comprendí esta diferencia, gracias a un poema de Benedetti, al principio de la década de los 80, cuando los chilenos decidimos recuperar nuestra dignidad y retornar a la democracia,…..no obstante nuestras innumerables diferencias tácticas.
Todavía hoy al releerlo, me parece un poema romántico y de suavísima sutileza en donde Benedetti virtuosamente funde- tal vez- nuestras más fundamentales preocupaciones .…… amor, política, guerra.

Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites